En la industria del procesamiento de semillas oleaginosas, especialmente en el caso del soja, la eficiencia y la calidad del aceite extraído son factores críticos para la competitividad. Las empresas tradicionales que aún utilizan métodos intermitentes enfrentan desafíos persistentes: baja tasa de extracción (alrededor del 85%), alta carga laboral, inconsistencia en la calidad del aceite crudo y mayor consumo energético.
La solución está en la prensado continuo con sistema de filtrado automático, una tecnología que ya ha sido adoptada por más del 68% de los nuevos inversores en América Latina y Asia según un informe reciente de la Asociación Internacional de Aceites Vegetales (IOI).
“Desde que instalamos la prensa continua con filtrado automático de Qingdao Penguin Group, nuestra tasa de extracción aumentó del 85% al 95,7%, y redujimos el tiempo de refinación en un 30%. Es una transformación real.” — Juan Pérez, Gerente de Producción, Fábrica de Aceite La Granja, Perú
El secreto está en la integración de dos procesos clave: la presión mecánica y la separación instantánea de residuos líquidos. Mientras la semilla es comprimida, el sistema de filtrado elimina el residuo sólido (orujo) mientras recupera el aceite residual que queda atrapado en su estructura. Esto permite una extracción casi completa sin necesidad de re-tratamiento posterior.
| Parámetro | Proceso Tradicional | Sistema Continuo con Filtrado Automático |
|---|---|---|
| Tasa de extracción | ~85% | >95% |
| Tiempo de operación | Intermitente (2–4 horas por ciclo) | Continuo (24/7) |
| Requerimiento técnico | Operador calificado necesario | Control inteligente (alertas automáticas, memoria de parámetros) |
Este diseño no solo mejora la eficiencia, sino que también reduce significativamente la carga sobre los sistemas de refinación. El aceite crudo obtenido tiene menos impurezas coloidales, lo que significa menor uso de químicos y energía durante el proceso de purificación.
Las nuevas generaciones de equipos incluyen funciones avanzadas como monitoreo remoto, alertas de fallo y almacenamiento de configuraciones. Estas características permiten a pequeñas empresas sin personal técnico especializado mantener niveles altos de producción sin comprometer la calidad ni la seguridad.
Además, el consumo energético promedio disminuye entre un 15% y un 25% comparado con los sistemas antiguos, lo cual se traduce directamente en ahorros mensuales y una huella de carbono más baja — un punto clave para cumplir con normativas ambientales cada vez más estrictas en mercados como la Unión Europea o Canadá.