En el competitivo y cada vez más regulado mercado global de ingredientes para la alimentación animal, la producción eficiente y sostenible de harinas de subproductos oleaginosos resulta esencial para mantener la ventaja competitiva. La tecnología de extracción por disolventes, especialmente utilizando hexano como medio extractante, se posiciona como una solución técnica avanzada para optimizar la calidad, coste y sostenibilidad del proceso de obtención de harina de soja y otros subproductos oleosos.
El hexano, un hidrocarburo no polar, exhibe una alta afinidad por los lípidos, lo que permite solubilizar eficazmente los aceites contenidos en la materia prima. Este proceso químico, al combinarse con parámetros controlados de temperatura (entre 50°C y 60°C), tiempo de extracción (alrededor de 1 hora) y ratio disolvente-materia prima (3:1 o superior), consigue extraer la fracción oleosa y reducir el contenido residual de aceite en la harina.
Datos industriales contrastados indican que gracias a esta optimización, el contenido de aceite en el producto final puede ser reducido desde el 8%-10% habitual en métodos de prensado tradicional, hasta niveles inferiores al 2%, con casos de éxito reportados entre el 1%-1.5%. Esta reducción no solo mejora la estabilidad de la harina sino que también incrementa su valor nutricional y comercial en mercados exigentes.
Un componente crítico que diferencia a la tecnología moderna es el sistema integrado de recuperación de disolventes. Este mecanismo permite reciclar cerca del 95%-98% del hexano utilizado, reduciendo significativamente el consumo de materia prima, emisiones tóxicas y costos operativos.
El sistema opera a través de etapas de condensación y destilación, ajustadas a presiones y temperaturas específicas que garantizan la máxima recuperación sin perjuicio para la calidad del aceite ni la harina. Este diseño ingenieril apuesta por un modelo de economía circular, minimizando la huella ambiental del proceso y cumpliendo con regulaciones internacionales de estándares verdes.
Diversas plantas industriales especializadas en América Latina y Asia han implementado esta tecnología con resultados demostrables en reducción de costos por unidad producida, aumentando la consistencia del producto y asegurando conformidad ambiental que abre puertas a mercados premium europeos y estadounidenses.
Además, las cifras financieras evidencian un retorno de inversión que oscila entre 18 y 30 meses, dependiendo de la escala y eficiencia operativa. El control de la humedad y contenido residual de aceite además reduce los riesgos de deterioro y defensa fitosanitaria, atributos clave demandados por clientes B2B globales.
La incorporación de tecnologías de inteligencia artificial y IoT en la automatización del proceso podría llevar la eficiencia a nuevos niveles, ajustando en tiempo real parámetros críticos y monitorizando emisiones de manera preventiva.
Simultáneamente, el desarrollo de sistemas de recuperación con consumos energéticos aún más bajos, combinados con fuentes renovables, se presenta como un imperativo para los operadores que buscan alinearse con compromisos globales de reducción de gases efecto invernadero.
Descubra cómo nuestras máquinas de extracción por disolventes líderes en el mercado pueden transformar su proceso productivo y potenciar su negocio de exportación. Póngase en contacto con nosotros para recibir una consultoría personalizada y explorar soluciones a la medida de sus necesidades.